Damisela Carta de José Martí a Gonzalo de Quesada y Aróstegui de Abril de 1892.

Carta de José Martí a Gonzalo de Quesada y Aróstegui. Bandera de Cuba.

José Martí
 La Edad de Oro
 Ismaelillo
 Versos Sencillos
 Versos Libres
 Versos
 Crónicas y Ensayos
 Discursos
 Presidio Político

 Críticas y Comentarios


Epistolario
Gonzalo de Quesada
19 de Octubre de 1889
Abril de 1892
8 de Septiembre de 1892
Febrero de 1995
6 de Febrero de 1995
18 de Febrero de 1995
19 de Febrero de 1995
Marzo de 1995
1 de Abril de 1895


José Martí
Gonzalo de Quesada y Aróstegui
Cartas de José Martí

De acuerdo a Gonzalo de Quesada y Aróstegui esta carta que Martí le envió se refiere a la asamblea en el Hardman Hall, Nueva York, del 17 de abril de 1892 donde todos los clubes de emigrados en los Estados Unidos confirmaron la proclamación del Partido Revolucionario Cubano hecha el 10 de abril (aniversario de la Constitución de Guáimaro) de 1892, siendo José Martí electo Delegado.




Nueva York, Abril de 1892


Gonzalo querido:


Al subir de la imprenta recibo su telegrama. Sin voz, y con el corazón a medio salir, pasa el día este amigo cariñoso de Lucianita y de Angelina. Como que me hace ya falta oír la palabra consejera de la una, y ver los ojos leales y piadosos de la otra. Salúdemelas, y tráigaselas pronto.


Va Patria.


¿Cómo no le han contado lo del domingo? De sí misma nació, -y casi de improviso, una fiesta brillante- brillante y conmovedora. ¡Hubiera oído a Estrada Palma, cuando nos dio, y se dio con nosotros, por los continuadores legítimos de Guáimaro! Arreglé las cosas sobre el campo, y del desorden pudimos sacar fuerza. Grandísima falta me hizo Vd. El noble Emilio tomo a pecho leer su discurso, y aunque la emoción no le dejaba donde pararse a la sintaxis, esto mismo realzó el tema, que era la consagración de los cubanos nuevos a la patria. Su voz temblorosa era el discurso. Fraga, un latigazo. Sotero, un canto. Lantigua, párrafos sanos y numerosos. Serra, hecho un machete. Emilio, una promesa. Benjamín, todo un constituyente. Yo, ví que la gente venía de cabalgata, y tuve, medio muerto como estaba, que montar a caballo. Estrada fue una gloria; tuvo frases que no han de morir. Estaba lindo como un novio: chispeantes los ojos, encendido el color, feliz toda la cara, vigoroso el pañuelo. Gran respeto en el público, y unánime entusiasmo.


Ya Angelina se enoja y ceso.


Toda la fiesta sale en Patria.


Dígale a José Ignacio que, entren y salgan congresos, yo soy siempre para él el niño amoroso y agradecido a quien llevaba de paseo al Calabazar. Cuando uno va a morir, tiene miedo de ser desamado. Goce, y quiera a


su

José Martí




José Martí
| Obras Literarias | Breve Cronología | Bibliografía |
| Gonzalo de Quesada y Aróstegui | Epistolario |

| Literatura Cubana | Autores Cubanos |
| Literatura Hispanoamericana |
| Detalles de nuestra literatura | Damisela.com |


Gracias por visitarnos


Última Revisión: 25 de Septiembre del 2007
Todos los Derechos Reservados

Copyright © 2007 by Mariano Jimenez II and Mariano G. Jiménez and its licensors
All rights reserved